lunes, 19 de octubre de 2020

186-187 Anverso y reverso poema La desaparación de la familia. Juan Luis Martinez

 




LA DESAPARICIÓN DE UNA FAMILIA

(poema)

Juan Luis Martínez

 

1.  Antes que su hija de 5 años

se extraviara entre el comedor y la cocina,

él le había advertido: “-Esta casa no es grande ni pequeña,

pero al menor descuido se borrarán las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

2.  Antes que su hijo de 10 años se extraviara

entre la sala de baño y el cuarto de los juguetes,

él le había advertido: “-Esta, la casa en que vives,

no es ancha ni delgada: sólo delgada como un cabello

y ancha tal vez como la aurora,

pero al menor descuido olvidarás las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

3.  Antes que “Musch” y “Gurba”, los gatos de la casa,

desaparecieran en el living

entre unos almohadones y un Buddha de porcelana,

él les había advertido:

“-Esta casa que hemos compartido durante tantos años

es bajita como el suelo y tan alta o más que el cielo,

pero, estad vigilantes

porque al menor descuido confundiréis las señales de ruta

y de esta vida al fin, habréis perdido toda esperanza”.

 

4.  Antes que “Sogol”, su pequeño fox-terrier, desapareciera

en el séptimo peldaño de la escalera hacia el 2º piso,

él le había dicho: “-Cuidado viejo camarada mío,

por las ventanas de esta casa entra el tiempo,

por las puertas sale el espacio;

al menor descuido ya no escucharás las señales de ruta

y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

 

5.  Ese último día, antes que él mismo se extraviara

entre el desayuno y la hora del té,

advirtió para sus adentros:

“-Ahora que el tiempo se ha muerto

y el espacio agoniza en la cama de mi mujer,

desearía decir a los próximos que vienen,

que en esta casa miserable

nunca hubo ruta ni señal alguna

y de esta vida al fin, he perdido toda esperanza”.