La cultura mexica antes de la llegada de Cortés, se caracterizaba por la homogeneidad cultural de los diferentes pueblos y naciones. Si bien cada uno de ellos tenía su autonomía y tradiciones propias, todos llegaban al mismo modelo de sociedad.
La agricultura, los mitos solares, sacrificios humanos, el calendario ritual o la agricultura y devoción por el maíz, eran algunos de los aspectos que daban uniformidad. Dentro de esta unificación, habían dos concepciones importantes de creencias primitivas que ayudaron a la colonización.
Estas son la comprensión del tiempo y los dioses.
El tiempo era algo concreto, un fluido que se gasta y se consume, que tiene un ciclo para volver a nacer. Entendiendo que un tiempo se acaba para que otro vuelva, la llegada de los colonizadores se leyó por parte de los Aztecas como la señal clara que el tiempo de desarrollo había
La cultura mexica antes de la llegada de Cortés, se caracterizaba por la homogeneidad cultural de los diferentes pueblos y naciones. Si bien cada uno de ellos tenía su autonomía y tradiciones propias, todos llegaban al mismo modelo de sociedad.
La agricultura, los mitos solares, sacrificios humanos, el calendario ritual o la agricultura y devoción por el maíz, eran algunos de los aspectos que daban uniformidad.
Dentro de esta unificación, habían dos concepciones importantes de creencias primitivas que ayudaron a la colonización. Estas son la comprensión del tiempo y los dioses.
El tiempo era algo concreto, un fluido que se gasta y se consume, que tiene un ciclo para volver a nacer. Entendiendo que un tiempo se acaba para que otro vuelva, la llegada de los colonizadores se leyó por parte de los Aztecas como la señal clara que el tiempo de desarrollo había caducado y empezaba irremediablemente su descenso.
Una parte de ellos busca al invasor, comprendiendo que es el desarrollo del proceso que se debe vivir. Como menciona Octavio Paz en su escrito El Laberinto de la Soledad: “Cuando Moctezuma abre las puertas de Tenochtitlán a los españoles y recibe a Cortés con presentes, los aztecas pierden la partida”
Frente a la inminente colonización y sometimiento, el pueblo tomará una de las dos opciones, donde ambas dan igual resultado; decide desfallecer o simplemente busca al enemigo para encontrar su muerte.
El segundo punto, es el tema de los dioses y su influencia en la colonización. Dentro de sus creencias y cultura estaba escrito que una época así podría venir. Estas señales se hicieron claras al momento de la llegada de los españoles al territorio. Motivo por el cual bajan sus defensas de alguna forma, comprendiendo que estaban viviendo el fin de una era, tal y como lo habían dicho sus dioses.
Del mismo texto de Octavio Paz, podemos encontrar: “La llegada de los españoles, fue interpretada al menos al principio, no tanto como un peligro exterior, sino como el acabamiento interno de una era cósmica y el principio de otra. Los Dioses se van porque su tiempo se ha acabado, pero regresa otro tiempo y con el otros dioses, otra era caducado y empezaba irremediablemente su descenso.
Una parte de ellos busca al invasor, comprendiendo que es el desarrollo del proceso que se debe vivir. Como menciona Octavio Paz en su escrito El Laberinto de la Soledad: “Cuando Moctezuma abre las puertas de Tenochtitlán a los españoles y recibe a Cortés con presentes, los aztecas pierden la partida”
Frente a la inminente colonización y sometimiento, el pueblo tomará una de las dos opciones, donde ambas dan igual resultado; decide desfallecer o simplemente busca al enemigo para encontrar su muerte.
El segundo punto, es el tema de los dioses y su influencia en la colonización. Dentro de sus creencias y cultura estaba escrito que una época así podría venir. Estas señales se hicieron claras al momento de la llegada de los españoles al territorio. Motivo por el cual bajan sus defensas de alguna forma, comprendiendo que estaban viviendo el fin de una era, tal y como lo habían dicho sus dioses.
Del mismo texto de Octavio Paz, podemos encontrar: “La llegada de los españoles, fue interpretada al menos al principio, no tanto como un peligro exterior, sino como el acabamiento interno de una era cósmica y el principio de otra. Los Dioses se van porque su tiempo se ha acabado, pero regresa otro tiempo y con el otros dioses, otra era”.
